ONIRONAUTA
Cecilia López Lázaro (PEZ)
4/14/20261 min read


El sueño más primitivo no lo encuentro, intento sacarlo y se oculta
recuerdo aquel sueño reciente de antier y también aquel del 2023.
Incluso, lo sentí quedándose atrapado en mi garganta
Desde hace un mes,
pero aquel sueño, el más primitivo no lo encuentro.
Busqué debajo de mi oreja en algún sonido,
también en mi lengua por algún sabor y de repente vino a mi
aquel otro sueño y sobre él escribí,
cambie el sueño más primitivo por este más moderno,
porque el primero se guarda y se marcha, huye y se agiganta.
El miércoles pasado elegí también otro sueño,
pero creo que son varios sueños combinados,
no asimilo dónde acaba el sueño y empieza el hecho,
sigo escribiendo, pero ahí sigue, mirándome,
ese sueño primitivo que no encuentro.
Soy pequeña y me siento en un abismo,
así se siente el sueño que no encuentro,
Este sigue sin ser el sueño, cierro los ojos, le advierto.
El cielo y un nenúfar, un lago negro, la noche oscura que no veo,
de eso va otro sueño,
Me frustra no atrapar y destripar aquel otro sueño.
No lo recuerdo, ni lo reconozco pero sé que lo tengo,
Lo siento, forma parte de mi cuerpo, es mi pulmón izquierdo.
Todo se cae o soy yo la que cae, siento miedo,
me refugio en mi cama, un sitio seguro, el silencio.
Es un sueño que no parece sueño, que trae consigo desasosiego,
Repaso, le encarcelo con el pensamiento,
Siento aquel sueño primitivo, le temo, es un fantasma,
me ataca y me jala hacia la ventana, siento vértigo, lo enfrento.
Lo veo y al parecer vuelo de este sitio a este otro, despierto,
más bien sueño que despierto, se que estoy dentro de un sueño,
me muevo y creo al sueño,
al final, soy aquel sueño que temo.
